Cargando
  • Niños / Familia

    Quitar el pañal – parte 4: Los mejores consejos

    Photo by Jordan Whitt on Unsplash

    Si ya has leído cómo prepararte para quitar el pañal, qué necesitas y cómo conseguirlo en 3 días, ahora es momento de darte unos últimos consejos de alguien que ha pasado por el proceso 4 veces. Porque, a las madres, nos gusta contarnos nuestras experiencias. ¿Verdad que si?

    Cada niño es un mundo y hay muchísimas reacciones al proceso. No soy experta en el tema, más que por las situaciones y experiencias que me han regalado mis hijos y por supuesto que no son todas las posibilidades. Pero ya son unas cuantas las que he abarcado.

    Estos últimos consejos te los acompaño de las historias que me confirmaron las teorías, y creo que es la mejor forma de acabar esta serie. Así que, ¿Qué te parece si vamos al tema?

    Consejos para quitar el pañal con éxito

    No lo hagas en tiempos de cambio

    Los niños pequeños son muy sensibles al cambio. Puede que se adapten muy rápido pero es fácil sacarles de su seguridad y estabilidad. Quitarles la despreocupación del pañal es un gran cambio y no debería hacerse al mismo tiempo que otras cosas.

    No le quites el pañal dos semanas después de tener un nuevo hermanito. Espérate unos meses a que tenga claro su rol en la familia y luego céntrate en esto para que también él o ella tenga la mente abierta para el reto.

    Del mismo modo son grandes cambios las mudanzas, escolarizaciones o incluso cambios en el ambiente familiar. Mi consejo para quitar el pañal con éxito; evita que sea poco antes o durante este tipo de acontecimientos.

    A uno de nuestros pequeños le quité el pañal un fin de semana que vino seguido de un lunes en el que dejamos el negocio que nos alimentaba a todos. Algo que no supimos hasta ese mismo día. Y eso en pleno quinto mes de embarazo de nuestro siguiente bebé. Suena a poco pero nuestros nervios sacaban chispas y eso afectó muchísimo a la evolución del proceso. Después de una semana SIN accidentes (¡NI UNO!) el pequeño empezó a tener un accidente tras otro. Seguimos adelante con toda la paciencia del mundo y una semana más tarde, aunque lo hacía de maravilla el resto del día, durante unos 6 meses tuvo unos 4 o 5 accidentes por semana (parece mucho pero lo hacía bien 9 de 10 veces…). La mayoría de accidentes fueron en la guardería. Pero a partir de entonces no hubo más problemas y lo llevó super bien.

    Unos consejos para quitar el pañal al bebé
    Photo by Jelleke Vanooteghem on Unsplash

    Ignora críticas y cinismos

    Suena raro pero piensa que si le quitas el pañal tan pronto vas en contra de lo que se ve aquí habitualmente. Cuando le quité el pañal a nuestro primer hijo a los 20 meses empecé a cuestionar el proceso por todas las críticas que recibía. Como madre primeriza, te sientes como si todo el mundo supiera más que tú, y era algo que me hizo dudar en muchas ocasiones de si estaba haciendo lo correcto. Sobre todo en los momentos que el niño tenía accidentes (algo completamente NORMAL).

    Con nuestro primer hijo estaba convencida de que sería capaz de lograrlo. Y aunque veía en él, cada día, lo bien que lo hacía, me dejaba derrumbar por comentarios de personas ajenas. “Es demasiado pronto” “El niño no está capacitado” y otros tipos de comentarios parecidos que me desmoralizaban y realmente me hacían creer (aunque yo estuviera delante de lo contrario) que como madre estaba haciendo algo antinatural. Incluso le podría haber quitado el pañal por la noche al mismo tiempo pero por las dudas de los demás, no me atreví.

    Déjame decirte que no estás haciendo nada mal si estás siguiendo el instinto del niño y el tuyo propio. Le estás ayudando a quitar el pañal en SU momento, no en el que considera la sociedad. Y muchísimas madres en otros países les quitan el pañal antes de los 2 años. Es solo que hoy en día nos hemos acostumbrado a la comodidad del pañal y somos procrastinadores por excelencia cuando tenemos delante algo que nos da pereza o nos parece un tanto abrumador.

    Ahora después de 4 niños secos antes de los 2 años, ya soy más caradura y me pueden decir de todo. Sé que esto funciona y que los niños son perfectamente capaces de aprenderlo. Además he aprendido mucho y cambiado mi mentalidad. Ahora sé que la intuición de madre es la única voz a la que debo escuchar.

    Escucha siempre a tu intuición

    Si tuviera que nombrar uno de los consejos para quitar el pañal, o mejor aún, para toda la maternidad, sería este. Las madres tenemos algo innato muy fiable; la intuición. Si tu intuición te dice que no hagas algo, no lo hagas. Tú sabes mejor que nadie qué le puede ir bien a tu hijo y qué no. Y, al fin y al cabo, también eres responsable de ello.

    Aquí de nuevo habla la experiencia. Menos de un mes después de quitarle el pañal a nuestro primer hijo (que lo llevaba de fábula y sin apenas accidentes) fuimos a pasar el fin de semana con amigos. Todas las células de mi cuerpo me decían que no era momento. Pero por presión propia de demostrar que sí se podía quitar el pañal antes de los 2 años (porque todo el mundo querría convencerme de lo contrario) y por no querer perdernos el evento acabamos cargando el coche. Menudo error. Al final tuvimos que abandonar después de la primera noche porque se nos acabaron los pantalones de recambio (y llevaba el triple de lo necesario). El niño tuvo una rabieta tras otra (en las que se hacía pis encima) y yo no dejé de gritar y actuar como alguien histérico. Fue derrota para todos nosotros. Mi imagen propia de madre quedó completamente derrumbada y supongo que también la de los demás. Un infierno de fin de semana que siempre recordaremos pero que a cambio me dio una gran lección de por vida.

    Aquí no falló el niño. Fallé yo. Mi actitud, mi miedo y mi estrés se vieron reflejados en el comportamiento del niño. Él se vio inseguro por mi inseguridad y eso hizo estallar el caos. Pero me sirvió muchísimo para remarcar de forma definitiva la lección más importante como madre; SIGUE SIEMPRE TU INTUICIÓN.

    Apúntate estos consejos para quitar el pañal con éxito a tu bebé
    Photo by Mpho Mojapelo on Unsplash

    Maximiza tu paciencia.

    Cuando decides quitarle el pañal, en tu cabeza te imaginas un proceso que tiene un principio y un fin. Pero casi nunca lo es. Lo que a mí más me ha costado encajar son las fugas o accidentes que vienen más tarde, cuando supones que el pequeño ya sabe hacerlo.

    Durante los primeros días, ves los accidentes como parte del proceso, pero puede que siga con algún que otro accidente a los 6 meses o incluso al año. Y es algo que pasa y es completamente normal. Y sobre todo he visto que pasa en todas las edades; le quites el pañal a los 20 meses o a los 36.

    Esos accidentes me molestaban, porque sabía que los peques sabían hacerlo bien. A uno de los nuestros incluso le dio por hacerse pis cada vez que se enfadaba conmigo. ¡La santa paciencia que me costó superar esa fase!. Sobre todo le daba siempre por hacerse pis en su sillita del coche (¿Sabes lo que es lavar a DIARIO esa funda durante 1 mes???).

    Pero son fases. Y las fases pasan y se superan. Hay que tener paciencia en la retaguardia y todo saldrá bien.

    Si sabes que tienes delante tiempos de agobio o estrés no te pongas a quitarle el pañal al bebé, porque será un infierno para los 2.

    Prepárate para un tiempo indeterminado de accidentes

    ¿Ha mojado el pantalón? ¡No pasa nada! Al principio se vé todo muy claro, y uno piensa que una vez aprendido lo básico ya está, pero no es así. Puede ser un proceso largo (en todas las edades) y de vez en cuando tiene sus baches. Por eso durante el proceso uno puede perder un poco la fe. Sobre todo esas semanas que todo sale mal (tranquila, esas semanas vienen y se van).

    Lo leerás mil veces y aun así te lo vuelvo a repetir por si las moscas… Los accidentes son normales. Y si, a veces también puede ser uno diario. No pasa nada. Unos aprenden a un ritmo, otros aprenden en otro. Que tu pequeñ@ tenga esas fugas no significa que no lo haya entendido. Simplemente que de vez en cuando se olvida o se despista. Lo importante es que no te lo tomes como algo personal y pierdas tu fe en él/ella. Se está esforzando y no lo hace para chincharte. Simplemente está aprendiendo.

    ¡Deja aprender al niño!

    Este proceso es de autoaprendizaje del niño/a. Deja de estresarte o tensarte tú. No protejas a tu hijo de las fugas y no le preguntes cada 5 minutos si tiene pipí. Eso pone presión sobre los 2 y no lleva a ninguna parte. Además los pequeños son esponjas emotivas y te notan cualquier emoción por mucho que intentes esconderlo. Vuelve a hablar la voz de la experiencia y en este caso por partida doble.

    Cometí el mismo error con nuestras 2 hijas. Con la mayor me desesperé (internamente) porque utilicé otro método mucho más frustrante y la niña no lo entendía. Cuando me relajé y dejé que ella tomara las riendas, cometiera sus propios errores y consciencia propia de lo que estaba pasando (el método que te explico en la 3a parte) la cosa fue sobre ruedas. Con la menor me pase 3 días esperando a que lo entendiera intentando evitar a toda costa todo tipo de accidente para que no fracasara. Cada gota derramada me pesaba y me molestaba. Cuando la noche de ese tercer día decidí soltarme y dejar que lo hiciera ella sola, el ambiente (que parecía relajado) se relajó de verdad y la niña lo captó al primer intento del día siguiente ¡sin tener más fugas a partir de entonces!. El cuarto lo ha captado al tercer intento del primer día sin accidentes mayores precisamente porque le dejé hacer solo. Ayudando solo cuando era necesario.

    ¡TU RELAJACIÓN ES MUY IMPORTANTE!

    Los consejos de actitud para quitar el pañal
    Photo by Jelleke Vanooteghem on Unsplash

    El aprendizaje positivo

    La comparación puede que te moleste, pero desde hace casi dos meses hemos añadido a nuestra familia un perrito. Con los perros, cuando más resultado obtienes es cuando les corriges e ignoras cuando hacen las cosas mal y les das toda la atención necesaria y pones especial énfasis en las cosas que hacen bien.

    Con los niños pasa igual. Cuanta más importancia le des a algo negativo o que no quieres que se repita, más lo harán para tener tu atención (aunque sea una bronca). En ejemplos a la hora de quitar el pañal, el mejor ejemplo es el pequeño que se hacía pis en el coche a propósito.

    En este caso, ¿pipí en el pantalón? “¿Uy esto dónde va?”, lo limpias y pasas del tema. En cambio cuando lo hace bien, no lo des por sentado. ¡Sobre todo al principio! Haz de todo un triunfo y una victoria. Es un auténtico campeón/a que lo está haciendo genial. Los triunfos se atraen entre sí y podrá ir saltando de uno al otro, ya verás.

    Y ahora toca la práctica

    ¿Qué te ha parecido el tema de quitar el pañal? ¿Crees que tú y tu pequeño estáis listos para el reto?

    De verdad espero que esta guía te sirva y que te dé ánimos para afrontarlo todo con la fuerza necesaria. Y recuerda que en todo esto la mejor herramienta es y será siempre tu intuición

    Si te ha gustado, ¡Comparte!
  • También te puede interesar...

    No Comments

    Leave a Reply

    Información básica sobre protección de datos Ver más

    • Responsable jennifer philipps .
    • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
    • Legitimación Tu consentimiento.
    • Destinatarios 1&1 - IONOS.
    • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
    • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

    Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies