En los últimos años se ha visto cada vez más que las siliconas y los sulfatos presentes en nuestros champús habituales son de todo menos sanos. Aunque en algunos no esté demostrado su relación con enfermedades como el cáncer, si que forman sustancias adicionales al mezclarse con otros ingredientes que están directamente relacionados. Por estas y muchas más razones quiero explicarte porqué no soy de lavar el pelo a diario
Cuando se habla del tema pelos todo el mundo tiene un pelo distinto y en ocasiones una misma persona puede haber pasado por fases distintas de su mismo pelo. Yo soy un ejemplo de ello; en mi infancia mi pelo era algo indomable al estilo Albert Einstein en rubio. Más adelante cambió de color y de textura para ser algo indeciso entre liso y rizo. A partir del primer embarazo acabó siendo eso que me caía a matojos de la cabeza para atascar a todas horas las tuberías. En realidad el viaje tuvo unas cuantas paradas en medio, pero muy resumido este sería su trayecto.
La frecuencia de lavados
Cuando empecé con esta última fase empecé a interesarme en «pelos». Busqué en internet formas de prevenir su caída dando con cien mil trucos distintos. Una de las teorías era reducir los lavados. Mi primer pensamiento, que seguramente habrá contestado tu mente es: «¡imposible! me lo tengo que lavar cada día porque tengo el pelo muy graso». ¡ZAS! Eso es lo que dijo la mía! Y te puedo decir, con total seguridad, que no me arrepiento de haberle demostrado lo contrario.
Nunca he estado largos periodos de tiempo lavándome el pelo día sí día también. Siempre he sido más de cada dos días. Y al segundo día por la noche ya era «límite» de grasiento, y mi pelo pedía a gritos una ronda de lavado que yo le daba al día siguiente por la mañana, siempre puntual. Menudo error.
No todo es lo que parece
Tenemos un cuerpo muy sabio. Y unas empresas mundiales que todavía lo son más cuando se trata de ganar dinero. Con el champú que usamos eliminamos todo tipo de grasa (sebo) que nuestro cuero cabelludo ha producido para proteger el pelo, asegurar su sano crecimiento y hacerlo impermeable y resistente a factores externos, para después añadir un acondicionador que pone una capa de químicos intranspirables que matan poquito a poco el buen estado del pelo porque no le dejan respirar y tapan su crimen fingiendo ese pelo «sano». ¡Que guay! Y para acabar de redondear… Cuanto más se repite el ciclo, más se necesita. Como en todo lo de hoy en día.
Llevaré ahora unos 5 años probando y haciendo de conejillo de indias con formas naturales de lavar el pelo; desde el método «no poo» hasta lavarlo con jabón lagarto. Y he pasado épocas de todo; pelo grasiento, pelo perfecto, pelo estropajo. Pero si una cosa puedo decir con seguridad es que lavarlo con menos frecuencia fue mi primera gran iluminación y una de las que marcó la mayor diferencia además de ser un secreto de belleza de muchas mujeres de «pelo lindo».
10 Razones para lavar el pelo con menos frecuencia
Menos grasiento.
Aunque parezca contradictorio, al no retirar la capa de sebo el cuero cabelludo genera menos y con ello el pelo se vuelve menos grasiento.
Más manejable
¡Normalmente ese segundo, tercer o cuarto día después del lavado es cuando el pelo está más manejable! Justo esa textura que antes buscaba utilizando más productos
Ahorro de agua
Parecerá una tontería, pero mis duchas de lavado de pelo se van a los 10 minutos cuando la ducha «normal» tarda entre 2 y 4… Eso traducido en litros supone… ¡Muchos litros!
Ahorro de tiempo
Vamos! estamos hablando de 6 a 8 minutos menos. Y no solo hace falta hablar del tiempo en la ducha… También el tiempo que supone secar el pelo, aplicarle productos, etc..
Menos químicos
Lo dicho más arriba… Tanto químico que nos meten en todas partes diciendo que no es nocivo… No es algo precisamente creíble…
Ahorro de dinero
Pasé de lavarme el pelo de 3 a 4 veces por semana a lavarlo 1 o 2 veces. ¡El champú dura el doble! Cuando antes usaba una botella de champú al mes, ahora me basta con una o dos al año. Eso permite invertir en un champú un poco más sofisticado y más natural. Y no solo ahorro en champús! también en tintes y otros productos de pelo.
Ecológico
menos agua, menos químicos, menos botellas de champú de plástico, menos secador, menos… Me explico ¿verdad?;-)
Menos tinte
En mi caso me tiño el pelo con Henna que no es malo para el pelo. Pero cuanto menos lavamos el pelo menos coloración nos llevamos. Menos frecuencia de teñir; pelo menos quemado, menos dinero gastado, menos químicos en el cuerpo.
Menos «otros productos»
Poner producto en el pelo (espuma, gel, cera…) supone lavarlo después para retirarlo. Eso con mi semanita entre lavado y lavado solo es posible hacerlo una vez ;-). Además con el pelo más manejable tampoco hacen tanta falta 😉
Más saludable
Dejando que el cuero cabelludo cumpla más días con su función hace que el pelo se vuelva más saludable, brillante y hermoso.
Cómo lavar el pelo con menos frecuencia
La cosa es bastante sencilla, no hace falta hacer un doctorado. Lavar menos el pelo. Punto. Pero no es algo que se adapte de hoy para mañana. Es un proceso. No siempre agradable, pero que yo vi como un reto.
El proceso es simple; añadir un día más entre lavado y lavado cada X semanas. Me explico: Si antes me lavaba el pelo cada 2 días, empecé añadiendo un día más entre lavados. Ese tercer día al principio el pelo está horrible, pero a medida que pasan los lavados resulta que su estado se va pareciendo más a lo que era «el segundo día». Cuando llega ese momento hay que añadir otro día más. Y así sucesivamente hasta que sea un ciclo cómodo. En mi caso lo dejé en 1 vez por semana.
Trucos para llegar bien al día de lavado
Ese último, o en el caso de la semana quizás 2 últimos días, llevar el pelo según como quedará un poco comprometido. El pelo ya no está para hacer de todo. Aquí te dejo mis consejos para que puedas disimular un poco mejor y llegar tranquila a tu día de lavado:
- Hazte un moño! Los moños despeinados son la forma ideal de aprovechar ese pelo no tan bello. Porque además quedan mejor cuanto más pesado está el pelo. Si no te van los moños también valen las trenzas.
- Utiliza champú seco: Ese polvo que venden en los supermercados y que puedes substituir por maicena (busca el cómo en internet) va a absorber y camuflar el sebo que sobra.
- Camufla con pañuelos, clips y decoraciones.
- Utiliza espuma o un moldeador natural como agua azucarada o gel de lino para ondular, rizar o hacer un peinado distinto a tu pelo.
- Sube el flequillo! Recuerdo que una de las zonas que mas comprometía era el flequillo. Subirlo con un clip me daba un nuevo look además de camuflar.
Suena lógico ¿Verdad?
Si te interesa el tema y sigues buscando información en internet te darás cuenta de la cantidad de personas que ya han dado con este secreto de pelo sano. Realmente escrito parece algo no tan higiénico o algo grosero, pero no lo es.
Hablando con gente de otras generaciones, e incluso recordando mi infancia, era algo normal. El pelo era una vez a la semana!. ¡No estoy hablando de las épocas medievales en las que el agua solo se tocaba una vez al mes! Estoy hablando de hace 20, 30 y 40 años, donde la higiene ya era algo más parecido a lo que estamos acostumbrados hoy en día. Para mí vuelve a ser algo del pasado que debería volver a ser utilizado en el presente. Por salud, dinero y ecología principalmente.
¡Espero te haya animado a lavar menos tu pelo y dejar que se desarrolle de la forma más natural posible!
Hola! Soy Jenny
Soy madre de 4 niños, un perro y un periquito.
Me encanta aprender sobre finanzas, minimalismo, organización y un estilo de vida tranquilo y clásico. Intento llevar una vida similar a la de antes, donde todo era lento y el amor por la vida estaba en los detalles.
¿Quieres saber cómo ha sido llegar hasta aquí? Lee más sobre mí historia.
¿Quieres contactar conmigo?Siempre puedes hacerlo mandando un mail a hola@mamaretro.com