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    Las 5 R para reducir residuos

    las 5 R te ayudaran a reducir residuos

    Cuando empecé a realizar que tendría una familia numerosa y leer blogs de familias con más de 3 o 4 hijos, me dí cuenta, al cotillear los comentarios, que una aportación- por así decirlo- que se repetía casi siempre era sobre la poca responsabilidad medioambiental que comportaba tener tantos hijos. Eran comentarios, en algunos casos, bastante feos culpabilizando a esas familias de todos los males del mundo. Y, ¿sinceramente?, es un comentario que me ha marcado. No porque sea infundado, al contrario, porque supongo que dentro de mí le doy cierta razón. Pero somos todos los que tenemos que reducir nuestra huella reduciendo residuos.

    El contra-argumento que más se ha dado en estas páginas es el de “usamos la misma energía porque con una bombilla vemos todos” y cosas parecidas.Si es cierto. Seguramente no gastamos más gasolina porque siempre vamos todos en el mismo coche, la ropa que utilizan nuestros hijos se reutiliza más de una vez y probablemente tampoco gaste más calefacción que otra familia…;  pero una familia grande supone lavar más, supone comprar más alimentos (que se nota cuando tienes que cargar y descargar-los tú) y, quieras o no, somos seres individuales (Vamos al baño solos y tiramos de la cadena todos y cada uno). Tenemos atención médica individual, camas individuales y… ¿ me entiendes, verdad?

    Así que, en cierto sentido somos más “eficientes” ecológicamente hablando porque aprovechamos un recurso más veces pero a la vez gastamos más por simple abundancia de personas. ¿Quizás se dé un pequeño equilibrio? Puede, pero para mí no es argumento suficiente. No quiero vernos como una carga para nuestro entorno y por eso me esfuerzo bastante en reducir residuos.

    Foto de pixabay

    Hay que reducir residuos de todas partes

    Esa mentalidad de no querer “molestar” me llevó a ver más documentales sobre el tema y a darme cuenta de la gran, gran, gran cantidad de residuos que generamos entre todos; no solo cada día en los hogares, sino ¡en todo el mundo! Empecé a pensar cuantas bolsas de basura genera un hospital, un take away, hotel, parque de atracciones o un supermercado, esos grandes cruceros y los aviones, por no hablar de la sobreproducción de ciertos alimentos que, para no tener que bajar el precio, ¡van directos al contenedor!

    Cuando encendí ese “localizador” de basura e intoxicación ambiental quedé abrumada.

    Reducir residuos ya no es una opción, es obligación

    Lo curioso es que desde pequeños en el colegio nos intentan hacer conscientes de eso, y todos hemos crecido con el ahorro de agua y electricidad en mente, pero en mi caso no fue hasta hace poco que verdaderamente empecé a entender su magnitud.

    No es que no controlara ya lo del agua y la luz… Es simplemente que no me paraba a pensar que eso que compraba envuelto en plástico, que yo daba por sentado que se podía reciclar, no fuera reciclado sino directo a algún depósito de basura.

    Cuando veo un avión o un crucero pensaba en vacaciones, buena comida y relajación; no pensaba en los desechables que utilizan, la comida que tiran o la energía que llegan a gastar. Tampoco pensaba en que ése bolígrafo que  utilizo sea, una vez vacío, un plástico más contaminando el mar, o que lo mismo pase con un mechero o una pajita.

    Foto de pixabay

    La tierra no es infinita

    No digo que ir de crucero esté mal, ni tampoco que lo esté escribir con bolígrafo. Simplemente me dí cuenta de que abusamos de nuestros recursos y generamos tanta basura en un día que es imposible hacerla desaparecer a la misma velocidad. Como no la tengo delante de las narices y “desaparece” a medida que la voy generando… “Directamente” no me afecta. Sigo a lo mío sin percatarme del daño que estoy haciendo. No veo la necesidad de reducir mis residuos.

    Y luego pienso… La tierra no es infinita. Es redonda (o eso nos enseñaron) y no va a aumentar su superficie… ¿Qué haremos con toda esa basura el día de mañana? Ese día de mañana ya ha llegado. Esa isla de plástico que tiene un tamaño de tres veces Francia en el atlántico, esas pequeñas islas que se forman en el mediterráneo, esos paisajes inundados de basura interminable. ¡E incluso hay personas que se ven obligadas a vivir entre dunas de basura! Hablamos de hoy y de nuestro mañana y de nuestros hijos. Por ese motivo decidí tener una familia consciente de su entorno y de “carga reducida”.

    No somos “zero waste” o “cero residuos” porque es algo muy dificil de conseguir, pero sí intentamos reducir al máximo nuestro impacto cambiando pequeñas decisiones de nuestro día a día.

    Lo positivo de cambiar a modo “eco”

    Cambiar nuestra forma de vivir a un modo más ecológico no sólo es bueno para el planeta. Reducir nuestros residuos nos ha llevado a unas ventajas que no esperábamos.

    • En muchas ocasiones ser sostenible ha significado gastar menos dinero(a veces puede que no al instante pero sí a largo plazo)
    • Vivir de forma ecológica ha eliminado toxinas de nuestro entorno y cuerpo mejorando nuestra salud
    • Habrá mejorado la economía de nuestro entorno directo, pueblo o provincia y no la de las grandes compañías
    • Ha reducido los Km de nuestras comidas y las ha hecho más saludables y ricas en nutrientes.

    Y no quiero saber todas las ventajas que me dejo. Así que no es solo para nosotros. También es para el bolsillo y la salud!

    Foto de pixabay

    Las 5 R

    Para empezar a convertir nuestro hogar en un lugar de menos impacto medioambiental lo mejor que hemos podido hacer es empezar a pensar en las 5 formas de reducir nuestros desechos.

    Rechazar.

    Rechazando todo aquello de lo que podemos prescindir y que no necesitamos realmente ayuda a reducir residuos.  Aunque a principios nos pareció una tontería, si no lo necesitamos ¿Qué haremos con ello?

    Hablo de esas compras compulsivas. Esa oferta que quería aprovechar porque es 3×2 cuando en realidad ni usaba ese producto. O esa camisa que me estaba a punto de comprar porque me había enfadado con alguien y necesitaba algo para animarme. Quizás un cachivache que venden como producto milagroso y extremamente necesario. Preguntándome si realmente necesito ese algo que quiero comprar evito excesos. Cuando compraba algo en un momento de estos, lo llevaba a casa para dejarlo en un rincón y un tiempo más tarde lo tiraba o regalaba. ¡Gasto innecesario!

    Ahora intento rechazar todo aquello que no necesitamos realmente. Antes de comprar “hablo conmigo” para saber qué haré con aquello que estoy a punto de comprar. Aunque tengo que confesar que no siempre gana la razón.

    Reutilizar.

    Foto de pixabay

    Reutilizamos todo lo que podemos al máximo.

    Puedo dar el ejemplo de los cepillos de dientes. Te recomiendan cambiarlos cada 3 meses y eso en mi caso sería un derroche de dinero. No soy de las que destrozan los cepillos por lo que puedo reutilizarlo durante mucho tiempo. Y si crees que es asqueroso, no te preocupes que tomo mis precauciones. Cada cierto tiempo dejo durante una noche el cepillo en  agua oxigenada para matar todo tipo de bactérias que se puedan estar formando en él. Al día siguiente está listo para volverse a utilizar.

    Otra buena mentalidad dentro del reutilizar es aprovechar nuestros recursos hasta que dicen “Adiós”. Para que me entiendas… Aunque esa nevera que tenemos ahora me moleste porque necesitamos una combi más grande, no la cambiamos. La habría cambiado hace años, pero por no tirarla innecesariamente y por capricho mío se quedará en su rincón trabajando hasta que se le apague el frío – y entonces intentaré repararla hasta más no poder. Deberíamos utilizar, aprovechar y reparar todas las veces que podamos hasta que no funcione más. Algo que debería ser lógico pero que debido al bajo coste de compra pero alto coste de reparación se ha perdido.

    Usamos reutilizables envez de desechables

    Hay muchos objetos de nuestro día a día que hemos cambiado por productos de usos infinitos. Quizás requieran de cierta inversión inicial pero a la larga resultarán mucho más económicos a parte de reducir residuos. No todos son para todo el mundo, pero yo encontré gran cantidad de productos para dar el  cambiazo.  Utilizamos pañales de tela en vez de un solo uso (no sabes la que nos hemos ahorrado en cuánto a dinero). ¡Nuevos inventos como la copa menstrual o antiguas como las compresas de tela son utensilios menstruales mucho más sanos, económicos y ecológicos que el tampón! Hemos sustituido el papel de cocina por la bayeta y servilletas de tela. Pero eso son solo algunos de los muchos cambios.

    Foto de pixabay
    hay 5 reglas que puedes seguir para reducir residuos

    Reciclar.

    No tiro algo directamente a la basura, busco alguna función alternativa que le pueda dar. Siendo un poco manitas he convertido camisas de Paparetro en una bata para los niños, en trapos de cocina y en un delantal. O si necesito algo en casa busco primero una alternativa que readapte algo que otros no quieran. ¡¡¡Por ejemplo mi soporte para cepillos de dientes eléctricos!!!! ¿Y esos botes de cristal de aceitunas & compañía? Los utilizo como porta velas, envases de congelación y como cualquier otro recipiente de contenidos. Buscando en Pinterest he encontrado 1001 formas de aprovechar lo que tengo por casa.

    Reducir.

    Reducimos nuestras necesidades. Reduzco el impacto que puedan producir nuestros comportamientos. No compro las cosas envueltas individualmente, compro el paquete grande y lo guardo en un tarro de conservación (en caso de comida). Cuando necesito llevarme un único ejemplar utilizo un contenedor reutilizable!. No compro aguas en botellas de 1,5l porque caben en la nevera, siempre he comprado las botellas de 5 u 8 litros y llenado una jarra para la nevera. Ahora todavía lo hago mejor. Bebemos agua del grifo (infórmate según tu zona de su potabilidad) y utilizamos un bastón de carbón activo para eliminar los residuos.

    Recrear

    Este último puede que ya resulte extremo, pero el movimiento “zero waste” ha generado un gran impacto en la utilización de productos diarios de higiene personal y limpieza del hogar. Este cambio elimina todo tipo de tóxicos y químicos del hogar además de ayudar económicamente y de reducir los plásticos y residuos.  Recreo todo tipo de producto. Desde un desodorante y pasta de dientes a un limpiador de suelos. Y todo eso con productos que ya tenía en casa.

    El granito de arena

    Hay infinitos cambios que hemos hecho en casa para reducir nuestra huella en el planeta. Con un poco de imaginación hemos conseguido reducir más de la mitad de nuestros desechos. ¿Lo hacemos perfecto? No. ¿Ya no generamos basura? Mentira. Seguimos generando demasiada basura, pero intento cada día dar con más ideas para evitarlo.

    ¡Sin embargo puedo confirmar que con cambios como en los ejemplos generamos menos basura siendo familia numerosa de 6 miembros que cuando eramos pareja!!!! ¿Increíble verdad?

    Eso sí. Intento centrarme en mis/nuestros logros, y no en todo lo que todavía me queda por reducir. Más que nada porque sino no sería capaz ni de hacer lo que ya hacemos. Solo hay que traerse en mente cuánto consiguen las diminutas hormigas, aportando cada una su miga a su población. Es entre el pequeño aporte de todos que conseguiremos un gran impacto.

    Aprende a tirar menos para cuidar nuestro único planeta. Usa estas 5 R!

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    5 Comments

  • Reply Soporte para cepillos de dientes eléctricos - DIY - Mama Retro 19 enero 2020 at 19:12

    […] de dientes eléctricos, pero quería utilizar algo que ya tuviera en casa (Ya sabes por eso de cuidar el medio ambiente y el minimalismo de no hacer entrar cosas en casa sin pensarlo 3 meses o más.). Empecé usando […]

  • Reply Cómo Quitar etiquetas de tarros de cristal - Mama Retro - ¡No la sabías! 25 enero 2020 at 15:42

    […] encanta aprovechar recursos. Un motivo es el ecosistema y el otro es porque en su mayoría ahorran un dineral. Para muchas […]

  • Reply Agua con carbón - sostenible - barato - saludable - Mama Retro 2 febrero 2020 at 17:00

    […] de 3 años), y por pocas ganas de comprar uno nuevo, me he topado con una idea mucho más natural y ecológica. ¡Resultó ser, al menos en casa, un gran descubrimiento! El carbón […]

  • Reply Cómo cuidar tu tabla de cortar de madera - Mamaretro.com 15 febrero 2020 at 07:56

    […] Dime tú. ¿Realmente crees que es necesario? Llamame exagerada pero cambiar la tabla de corte una vez al año (cuando recomiendan cada 3 o 4 meses) supondría una cantidad enorme de tablas de corte. ¿Te has parado a pensar en ello?¿Y a dónde irán? Pues supongo que dónde va todo hoy en día; a los vertederos o al mar (suspiro). […]

  • Reply Crema Solar Casera - Mama Retro - Simple se vive mejor 2 junio 2020 at 06:19

    […] Puedes leer otras sugerencias para reducir tu impacto ambiental en mi post de las 5R […]

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