El Plan De Comidas: La Mejor Solución Para Ahorrar Tiempo Y Dinero

Tengo que confesar que mis hábitos de compra y alimentación antes del primer embarazo eran bastante caóticos. Nunca sabíamos de antemano que comeríamos, no controlaba el contenido de mi nevera, iba cada día al supermercado o carnicería a comprar lo necesario y gastaba un dineral sin ningún tipo de control. Y era feliz. No tanto como ahora con el plan de comidas, pero sí por otros motivos.

Con un bebé, este estilo de vida ya no era tan fácil, aún menos trabajando, embarazada de nuevo y con el tiempo limitado. Así que mi primer descubrimiento en “modo mamá” fueron los planes de comidas semanales o mensuales.

Las madres que sugerían ese cambio juraban que cambiaría hábitos y costes de forma drástica. Nunca pensé que fuera posible que lo hiciera tanto.

¿Por qué deberías usar un plan de comidas?

Hay unos cuantos cambios que se dan a partir del momento en que decides guiarte por un plan de comidas.

#1 Ahorras tiempo

Aunque tenga que estar 30 minutos (al principio quizás más) sentada, planificando con antelación las comidas, ese acto me ahorra un montón de tiempo. ¿Por qué?

Vas a la idea

No estás perdiendo el tiempo mirando recetas en internet mientras vas haciendo el sofrito que quieres usar en “algo”. Tienes un plan, una guía y puedes ponerte a trabajar directamente en aquello que vas a servir.

Adelantas trabajo

En casa preparo la cena y el almuerzo del día siguiente al mismo tiempo. Sabiendo que hay para comer no es ningún problema matar dos pájaros de un tiro. También puede servir para unificar el trabajo; si esa semana comemos 2 veces algo con sofrito, preparo una vez el doble ¡y lo reparto!

Ingredientes a mano

Al saber que vamos a comer por adelantado, podemos ir a comprar con la lista en mano y no nos dejaremos ningún ingrediente necesario. Por eso siempre tendremos los ingredientes necesarios para nuestras recetas en la despensa y nevera.

No pierdes el tiempo pensando en qué cocinar

Cuando no hay plan de comidas pienso en qué hacer para comer infinitas veces al día. Unos cuantos viajes por la casa estudiando el contenido de todos nuestros almacenes de comida para averiguar qué cocinar parece una tontería, pero es una pérdida de tiempo.

La compra se hace de un tirón

En vez de salir cada día (cada 2 o 3, da igual) al supermercado a comprar, lo puedes tener todo a mano de un viaje. Eso es muchísimo tiempo ahorrado. En mi caso se pueden calcular unas cuantas horas para ello.

#2 Ahorras dinero

Solo compras lo que necesitas

Los supermercados están llenos de tentaciones. Quizás continúo comprando aquellas cosas que no son estrictamente necesarias, pero solo visitando el supermercado una vez a la semana estoy menos expuesta a sus tentaciones. Y con lista en mano es menos difícil evitarlas. (Aquí tengo más trucos de ahorro para la compra)

Aprovechas ofertas

Puedes buscar de antemano en las ofertas de tu supermercado para incluir los ingredientes reducidos en tu planificación. En varios supermercados tienen folletos con las ofertas de una semana para otra. ¿Por qué no incluir una receta de brócoli que esta semana está a mitad de precio?

Aprovechas las sobras

Me permite reutilizar los restos de una comida a otra. ¿Pollo asado para comer? ¡Aprovecho los restos (huesos, piel y algo de carne) y cenamos caldo de pollo!

Desperdicias menos comida

Como tienes lista de la compra en mano y sabes lo que vas a cocinar, es más difícil que compres alimentos que no vas a usar. Por este motivo también es más difícil que se eche a perder en la estantería y tengas que tirarlo.

#3 Mejora la alimentación

Evitaras repeticiones

Cuando tienes un plan preparado delante a simple vista, es mas fácil darte cuenta de errores y gestionar mejor el reparto de recetas. Por eso ayuda a evitar repeticiones y a crear una alimentación mas equilibrada.

Te darás cuenta de tus patrones de cocina. En casa cada 2 días había pasta, ahora una vez por semana.

Foto de Comida creado por freepik

Equilibrarás tu alimentación

También te mostrará cuantas veces a la semana comes cierto ingrediente. ¿Quizás tengas mucha manía en hacer pollo y no te habías dado cuenta?¿O quizás comas demasiada pasta y escasee la verdura verde? Verás claramente tus pases de juego y podrás descifrar como mejorarlo.

Sabrás que vas a comer de antemano

Los niños pueden ser quisquillosos con la comida, sobretodo si es verdura. Además son cotillas de cuidado y siempre preguntan que hay para comer. Ahora ellos saben lo que hay y yo me ahorro tener que responder “no lo sé”.

Pruebo cosas nuevas

¿Cuántas recetas tengo guardadas en mí pinterest que no he hecho nunca? ¿Cuántas veces me he propuesto hacer esa receta de mi madre pero nunca me acuerdo de hacerla o me da pereza? (Hellou! Esa era yo en carne y huesos). ¡Al prepararme de antemano las recetas me doy una oportunidad de hacerlo! No puedo escaquearme porque ya tengo los ingredientes y además está ya planificada. Bienvenidos a mi vida ingredientes nuevos y recetas nuevas!

Paso a paso para crear un plan de comidas

¿Qué necesito?

La publicidad del supermercado habitual (si tiene), un boli y libreta o, la versión más moderna, un ordenador.

Te será muy práctica esta plantilla de plan semanal Mamaretro que tiene todos los apartados que necesitas. Las 3 comidas de los 7 días de la semana, una lista de la compra y una zona para notas en un formato retro ;-). ¡Te lo mandaré directamente a tu correo electrónico!

¡Subscríbete y recibe la plantilla a tu correo!

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Además es práctico tener en una libreta, archivador o un google docs un recopilatorio de todas las recetas que os han gustado o que cocinas habitualmente. De ese modo será mas fácil la tarea de rellenar la semana con recetas. Yo tengo un listado en mí Bullet Journal y un tablero en pinterest por ejemplo.

¿Cómo creo mi plan de comidas?

Comprueba tu inventario

Este punto se lo saltan muchos y es muy importante para evitar derrochar dinero y tirar comida, lo mejor que podemos hacer es aprovechar lo que ya tenemos en casa. Sobretodo el producto fresco (huevos, verduras, fruta…).

Date una vuelta por tu despensa, tu nevera y tu congelador y apunta todo aquello que deberías consumir en la próxima semana.

Ínformate de las ofertas

Ahora entra en internet o coge el folleto de tu supermercado con las ofertas de la semana que preparas el plan de comidas y escoge lo que te pueda interesar de ello. Apúntalo en otra lista.

Combina recetas

Ahora que ya tenemos nuestros ingredientes principales, se trata de hacer combinaciones de estos creando comidas que podamos hacer esta semana.

Si por ejemplo te quedan 2 pimientos rojos y 1 calabacín y la carne picada está de oferta… ¿Porqué no hacer verduras rellenas con arroz? O quizás te quede una pechuga de pollo y hay broccoli en oferta. En pinterest hay 1000 combinaciones para ello.

Una vez repartidos todos los ingredientes TOP completa tu lista con recetas que estés acostumbrada a hacer, que te guste cocinar o que simplemente te apetezcan.

Escribe y planifica tantas recetas como necesites para la semana. Si sabes que domingo no vas a comer en casa y que sábado por la noche vais a una fiesta no hará falta que pienses 7 almuerzos y 7 cenas. Te bastará con 6 para cada una.

Aquí cuenta tu afán por innovar, tus ganas de cocinar y la creatividad que tengas. ¡PERO! No te pases con las recetas nuevas. Intenta incluir 1 o 2 por semana y no más; lo nuevo a veces cuesta encajar y si es a diario puede que a los pequeños no les guste y se descoloque un poco el equilibrio familiar. Además demasiado afán te costará mucha energía y quizás pierdas el interés en utilizar el plan de comidas. No es la intención.

Reparte la semana

Ahora que tienes una lista con todas las recetas que vas a necesitar par ala semana coge una agenda o utiliza una plantilla e introduce las recetas en ella. Aquí ciertos consejos que deberías tener en cuenta:

  • Tus horarios. No planifiques recetas nuevas o de cocción larga en los días que no tengas tiempo para ellas y que solo te puede causar estrés.
  • Los días que tienes tiempo puedes hacer el doble de cantidad de una receta y congelar la mitad. Así puedes utilizar la receta congelada los días que sabes que no tendrás tiempo para cocinar.
  • Las recetas con productos de relojería (que se vuelven malos muy pronto o que tienen fecha de caducidad próxima) deberían ir al principio de la semana y los que tienen ingredientes más duraderos hacia el final.
  • Como ya he dicho antes, es muy practico ir anotando o guardando las recetas que os vayan gustando en un archivador. De esta forma te resultará mucho más fácil y rápido encontrar rellenos para tu semana. Cuantas más apuntes, más variedad tendrás.

Crea tu lista de la compra para tu menú semanal

Ahora que ya sabes qué y cuando vas a preparar tus recetas es hora de saber qué necesitas comprar. Con tu inventario, la lista de ingredientes y la lista de las ofertas que quieres aprovechar a mano crea tu lista de la compra anotando todos los ingredientes que necesitarás comprar para completar tus recetas.

Tendrás que añadir los ingredientes y productos que utilizas para tu desayuno y los consumibles que no son comida (champú, papel wc…) que puedas necesitar. Ten en cuenta también las meriendas y otras comidas que quizás no necesiten tanta planificación. De este modo podrás aprovechar un solo viaje al supermercado para toda la semana y no tendrás que volver a por más.

Para que realmente te sea útil en cuanto a economía, calcula bien lo que vas a necesitar y cuando vayas al supermercado intenta no comprar nada que no esté en la lista.

Y eso es todo lo que realmente hay que hacer. Puede sonar complicado pero es todo lo contrario.

Estrategias alternativas

Durante los últimos años he reinventado este tipo de estrategia una y otra vez. A veces las diferentes épocas requieren estrategias distintas. Por este motivo te dejo aquí las alternativas que utilizaba yo cuando no quería o podía seguir el plan semanal estricto que te he mostrado arriba.

Plan mensual

En vez de programar el plan de comidas para la semana, organizaba un día de súper para comprar todo lo necesario para el mes. Esta compra solo incluía congelados, cosas de droguería y productos de limpieza, leche y quesos de larga duración, carne y pescado que congelaba y marcaba con el día que quería comerlos. Para la verdura y los huevos iba al mercado o a la verdulería. Con eso tenía asegurada solo 1 visita al supermercado además de una programación para un mes entero.

Puntos positivos de este tipo de planificación

  • Solo iba una vez por semana a la verdulería o al mercado de verduras.
  • 1 día de supermercado me abastecía de básicos para un mes.
  • Cada 2 o 3 meses tenía una semana extra por todas las ocasiones en las que comíamos fuera (invitaciones, celebraciones, cenas con amigos…)

Puntos negativos

  • Quizás te des cuenta de que no hay yogures. Esos los hacía yo en casa cada semana con la leche que compraba (la receta es sencillísima). Lo digo como punto negativo (aunque yo no lo vea como tal) porque supone tiempo (aunque realmente es 1/20 parte de los 5 viajes de supermercado que me ahorro).
  • Se necesita un poco (mucho) de espacio en el congelador
  • Se gastan más bolsas de plástico para congelar (la alternativa es congelar en tarros de cristal)

Esta estrategia era genial cuando trabajaba. Pero cuando pasé a ser ama de casa ya no recurrí más a ella porque perdió su gracia.

Plan de comidas en modo de guía

En esta planificación solo indicaba el tipo de proteína (pescado, carne, huevo, legumbres…) o verdura que se consumía en esa comida, pero no especificaba cómo ni con qué cocinarla. Eso daba mayor libertad a la hora de cocinar y me permitía a la vez jugar más en la cocina.

Cada lunes al mediodía sabía que tenía que cocinar algo con pollo. Por la noche tocaba algo con gambas. El martes de almuerzo había garbanzos (sabía los lunes que había que ponerlos en remojo) y por la noche tortilla (día sin carne)… ¿me explico?

Puntos positivos

  • Mayor libertad a la hora de preparar la comida (acompañamientos, tipos de cocción…) A veces era pollo al horno, otras era pechuga, en ocasiones ensalada de pollo o croquetas de pollo. Hacía algo con pollo en función del tiempo disponible y las ganas de cocinar del momento.
  • Podía repetir semana/mes por semana/mes. No importaba ya que las verduras o condimentos o tipo de cocción iban acorde a la temporada (en épocas de frío hacía guiso de lentejas y en verano las usaba en una buena ensalada).
  • Solo había que planificarlo una vez y repetirlo.
  • Era compatible con el plan mensual, ya que aparte de los huevos, el pescado y la carne se podían tener congelados de todos modos y marcarlos para el día que estaban destinados.
  • Solo tenía 4 o 5 recetas para cada tipo de día. Las iba rotando mes tras mes. De esa forma el pollo al horno era una vez al mes, igual que las croquetas o la ensalada. No era aburrido pero a la vez sencillo de cocinar.

Puntos negativos

  • Mi compra de “complementos” no era tan exacta y a veces me pasaba con lo que necesitaba
  • A veces me volvía repetitiva con el “qué” cocinaba junto con ese trozo de carne o pescado. Podía tener una semana en fase de ensaladas y lo acompañaba todo con los mismos ingredientes.
  • No te libras de la autopregunta de “qué hago para comer”. Sigues con la necesidad de pensar en como juntar los ingredientes a mano.

Ahora sabes hacer tu plan de comidas semanal

Ahora te he enseñado todo lo que yo sé sobre el tema. Hay más trucos que puedes aprovechar para reducir todavía más tus gastos en tus compras además de ciertas estrategias adicionales para ahorrar en la cocina. Pero en lo que es el plan de comidas semanal te he soltado todos mis conocimientos.

Como habrás visto tiene un montón de puntos positivos y el único trabajo que supone es esa media horita de planificación. De todas formas lo recuperas 4 o 5 veces durante la semana al tener menú semanal. Encima con la práctica la tarea es mucho más rápida por la experiencia y la lista de recetas que vas creando y que deberías tener siempre a mano (además de saber qué es lo que gusta en casa y qué no).

Espero que te haya sido útil y ligera la lectura y que ahora te veas con ganas de cambiar tu estratégia de compra.

Si quieres gastar menos en alimentación y vivir mas saludable, nada tan práctico como prepararte un menú. Aquí te enseño cómo!
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